La historia de Andrea.

ATENCIÓN CHICAS, la historia de Andrea está reducidamente perfecta. Toda la información, todo el paisaje, todo el sentimiento... no se si estoy ebria por el Jagger que me estoy tomando mientras me baja la Tía Colorada o se me puso la piel de gallina por leerla.

Andrea, ¿que decirte? sos una titana mierda!!!, tengo ganas de conocerte mientras me convidás un manjar de esos que hacés mientras me relatás con más detalle tu historia. Veo fuerza, veo entusiasmo, veo fe, veo sueños A PESAR DE TODO... y veo muchos perros también!. Volver a creer en el amor, volver a confiar en que el milagro de la vida es posible y hacer todo para que eso pase. Espero de todo corazón que ESE celu-bebe que te espera se anide, que se quede con vos 40 semanas, que te de lo que tanto te merecés junto a tu Marido.

¡¡Fuerza leona!!, espero que pronto actualices tu historia con un final feliz. Gracias por contar tu historia en mi blog.



Resumen de mis últimos 16 años.
Queridas Leonas, mi nombre es Andrea, tengo 43 añitos, soy chef patissier (pastelera para los amigos) y profesora en la facultad de gastronomía y turismo de Mendoza. Esta provincia es la que elegí como mi lugar en el mundo.
A los 28 años me puse de novia y me fui a vivir en pareja. Abrí un lindo restó en Barrio Norte, luego lo vendimos, nos fuimos a EEUU, abrimos con una socia otro restaurant en Miami  y así fueron pasando los años, dedicados a trabajar, perfeccionarme en mi carrera y ahorrar para el futuro. 
A mis 35 me planteo la necesidad de formar una familia. Volvemos a Argentina, Buenos Aires, con la idea de instalarnos, adoptar perros (mi pasión) y empezar a buscar bb. En el interín me entero que mi pareja me engaña. Tratamos de solucionarlo pero caigo en una depresión. Nos separamos. 
A los 36 me mudo a Mendoza con mis dos perros. Empiezo a trabajar en un gran restaurant y conozco a mi actual esposo, sommelier en el mismo lugar. Los primeros meses nos cuidamos mientras nos conocíamos pero ambos teníamos claro que no éramos pendejos y que el proyecto de ambos era formar una familia…y adoptar perros. Nos vamos a vivir juntos. Pasa un año sin cuidarnos. Yo 39, él 38. 5 perros y ningún bb. (bueno, mi perra acababa de parir 10…)
Decidimos consultar a profesional. Diagnóstico: 
Histerosalpingografía en la cual se constata hidrosalpinx
Espermograma con oligo-astenospermia
Estudio de reserva ovárica: disminución en el conteo de folículos antrales, disminución de la reserva ovárica
Estudio Hormonal, hipotiroidismo en tratamiento endocrinológico
Iniciamos tratamiento. Operaciones, vitaminas, hormonas…Dos inseminaciones uterinas…hace falta aclarar que no funcionaron?
Con mi médico decidimos pasar a una icsi. Nuestros recursos eran moderados. Nos contactamos con una abogada que nos asesora para hacer un amparo a la prepaga. El caso se vuelve público ya que luego de apelar logramos la cobertura sentando jurisprudencia en Mendoza. 
Se enteran en mi trabajo. Comienzan a hacerme la vida imposible. Después de 6 años de dedicarme de lleno a mi trabajo no les gustaba la idea de las licencias por tratamientos y saber que se venía un embarazo de alto riesgo (¿?cuanta fe me tenían)
En medio de un ambiente laboral muy tenso Marido me inyectaba el gonal en la cava.
Llega el día de la aspiración: folículos vacios.
El médico nos pide una reunión: sugiere pasar a ovodonación.
Mientras hago el duelo de mi truncada herencia genética me despiden del trabajo por reducción de personal.
Trato de volcar toda mi energía en el nuevo tratamiento. Debimos superar una biopsia de un quiste mamario que nos asustó bastante, una negativa de la prepaga a cubrir el nuevo tratamiento (apelación mediante) y el descubrimiento de TROBOFILIA: Bienvenida heparina!
Luego de la transferencia de tres embriones y de atravesar la tercer betaespera de mi vida llegó: POSITIVO
Sentí mi primer nausea el día de mi cumpleaños número 42.
Vamos con Marido a la primer eco y…SON DOS!!!!!!!!!!!!!! 
Empecé con pérdidas, luego hemorragias: internación.
Siguiente eco: se detuvo un embrión.
Las 12 primeras semanas de embarazo fueron terribles. Perdía peso por ataques de vómitos que me llevaron a dos internaciones.
Finalmente llego el día de la translucencia nucal…salió mal.
Viaje urgente a Buenos Aires para hacer una biopsia de vellosidades coriales.
Mi bebe estaba muy mal. Tuvimos que interrumpir el embarazo ya que no era viable.
Mi pequeña Lucia me transformó en mamá para siempre aunque solo estuvo dentro mío 15 semanas.
Jamás voy a olvidar las 10 horas que estuvo mi esposo, de pie,  aferrando mi mano y colocando una gaza mojada en mis labios mientras yo estaba en trabajo de parto.

Dejamos pasar un tiempo, seguimos dedicándonos a los perritos abandonados, nos anotamos en el RUA.
Hace tres meses lo volvimos a intentar. Habíamos conseguido tres embriones excelentes! Le pedí a mi doctor que me transfiera todos. Me dijo que NO, el riesgo de trillizos era alto. 
Lloré de alegría cuando vi las manchitas de anidación de los dos embriones.
Me pasé la betaespera rezando más que en mis 14 años dentro del colegio de monjas.
Llegó el día del resultado: era un NI...beta baja para un sí pero alta para un no. Hay que esperar.
Fue NO.

Arrancamos el 2014 con la idea de seguir intentando. Tenemos un embrioncito que nos está esperando.
En este duro recorrido conocí mujeres que lograron hacerme sentir que no estoy sola en este desafío en el que me puso la vida. Grupos de luchadoras que se apoyan unas a otras, que siempre tienen una palabra de aliento cuando las ilusiones se estrellan contra el piso una y otra vez. Así fue como, por medio de uno de estos grupos, conocí “¡que me parta un milagro!”
Y repito lo que ya puse en el muro una vez: Nunca pensé que podía llegar a reírme tanto de mis propias desgracias!
Maru - Que me Parta un Milagro
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