La historia de Barbara.




Hola Maru,

Mi nombre es Bárbara, soy de Madrid y tengo 39 años.

Trabajo en publicidad.

Lo que más me gusta hacer es viajar, leer, ir al cine, estar con mi novio y salir a cenar y a tomar algo con mis amigos. Lo que menos me gusta hacer es planchar y poner/quitar lavadoras.

Realmente mi historia con la infertilidad acaba de comenzar, pero tengo un historial de pérdidas que me ha impedido ser madre de un hijo vivo por el momento.

Todo empezó hace aproximadamente dos años y medio, cuando decidimos empezar la búsqueda, yo tenía 37 años en ese momento. He de decir que hasta entonces no sentí demasiado fuerte la llamada de la maternidad. Siempre me ha gustado mucho viajar, salir y he estado muy centrada en conseguir una estabilidad laboral.

Cuando nos pusimos a buscar el bebé yo era consciente de mi edad y de que probablemente nos iba a costar bastante. Sin embargo y para nuestra sorpresa, me quedé embarazada a los cuatro o cinco meses de intentarlo. Todo transcurría con normalidad, la eco de las 12 semanas fue bien, todo correcto. Iban pasando las semanas y todo marchaba estupendamente, hasta que una mañana de domingo, cuando estaba de 19 semanas voy al baño y veo una mancha roja en mis bragas. Horror!!!, vamos a urgencias y nos dicen que todo está ok, pero que guarde reposo 48 h. hasta que se me pase. Tuve varias pérdidas como esa y en una de ellas finalmente me detectaron placenta previa. Cuando por fin parecía que remitían las pérdidas dio comienzo el principio del fin. Se me rompió la bolsa, me ingresaron con reposo absoluto a las 22 semanas hasta que finalmente tuvieron que practicarme una cesárea y mi hijo Javier nació con sólo 25 semanas de gestación. Aguantó como un campeón 9 días en la incubadora pero para nuestra desgracia, finalmente murió.

Los meses posteriores tuve que dedicarme a recuperarme mental y físicamente. Este ha sido sin duda el golpe más duro que he recibido en mi vida.

Aunque deseaba con todas mis fueras quedarme de nuevo embarazada necesitaba al menos dejar pasar 6 meses por la cicatriz de la cesárea.

Pasado este tiempo, fui por lo privado a una gine que me recomendaron. Me hizo todas las pruebas pertinentes y todas estaban correctas. Empecé con los test de ovulación y nada, no me quedaba. Luego, mi gine vio que tenía un pequeño pólipo y me lo quitaron. Cuando ya había pasado un año desde la cesárea, insistí a mi gine y como vio en unos análisis que tenía la progesterona baja me recetó clomifeno y empezamos con relaciones programadas. Ese mismo mes me quedé embarazada, una gran alegría!! Sin embargo, a las 8 semanas se confirmó que el embrión había dejado de latir, tenía un aborto retenido.

Aquello fue en junio, han pasado 6 meses y hoy he tenido mi segunda cita con una clínica de reproducción que me recomendaron. Hace un mes recogí unos resultados hormonales que me mandó esta clínica y para mi horror descubro que tengo la FSH alta (bastante alta, 13!). Tengo que hacerme otra prueba supuestamente más fiable (ya que la FSH puede fluctuar) que es la antimulleriana y a ver que pasa. Todo esto me resulta muy duro porque hace un año los resultados estaban bien e incluso hace unos 4 meses mi gine me hizo una eco en la que me confirmó que andaba bien de reserva ovárica. Lo he perdido todo en cuestión de 4 meses??? En cuanto a los tratamientos a seguir en esta clínica, no sé lo que pasará ni lo que haremos pero intuyo que no será un camino fácil, soy consciente de que mi edad y si finalmente se confirma, mi baja reserva ovárica son dos factores nada prometedores a la hora de encarar cualquier tratamiento.

Perdona por este mail tan largo y pesado, pero es que acaban de darme un palo tremendo y todavía me cuesta digerirlo. Además ni si quiera te he podido contar ninguna anécdota divertida, la verdad es que ando bastante deprimidilla últimamente.

Lo que he aprendido de esta experiencia es que quiero con locura a mi novio y que nuestra relación se ha fortalecido muchísimo.

Tu blog lo conocí buscando en Google, creo que algo relacionado con los efectos de la progesterona y apareció esa entrada tan graciosa llamada Derecho a odiar la progesterona y en seguida me llamó mucho la atención tu gran sentido del humor.

Me encanta tu blog, es capaz de sacarme una sonrisa de un tema tan duro como este y realmente no hay nada que no me guste.

Sigue así Maru, sacándole el lado cómico a la vida, estoy segura que pronto conseguirás que te parta un milagro!!

Un beso,

Bárbara.

Maru - Que me Parta un Milagro
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